Nuevos espacios pictóricos 5

Nuevos espacios pictóricos 5

NUEVOS ESPACIOS PICTORICOS 5

Por  Germán Toloza, Artista plástico, Docente planta UIS.

Juliana SILVA. La mundana porcelana europea del siglo XVIII, de princesitas y damitas aristocráticas, y otros motivos de corte rococó, a lo Boucher, han prevalecido en la cultura occidental como gestos domésticos del deseo de acercarse a un comportamiento burgués, se pone en juego el buen gusto, y la habilidad para llenar vacíos de poder, representado en la capacidad de saber elegir un motivo romántico, dulce, de fina elegancia, como ecos lejanos y descontextualizados de las altas cortes, copias chinas o bizcochos de yeso pintados de piezas de las colecciones de Josefina y Napoleón o las tan soñadas porcelanas Madrileñas Capodimonte.  La era postindustrial facilitó la fabricación en masa de objetos suntuosos y la reproducción indiscriminada de patrones y motivos decorativos que poblaron las casas de todo el mundo, en cortinas, cenefas, telas de muebles, cerámicas, tapices, gobelinos, etc.

Es desde esos códigos, que históricamente han ganado un lugar en los rituales domésticos de auto legitimación y revestimiento social, que la obra de Juliana Silva desarrolla su diálogo estético y cultural, las maneras sociales y sus elecciones, como un quiebre entre profundidad y banalidad, corazón y envoltura.

Su estrategia pone en escena los comportamientos plásticos de decorados y cerámicas de aroma pequeño burgués, pero en concatenación a los comportamientos humanos en torno a la gala, la elegancia y la superficialidad con que suele cubrirse el drama del status social. La apariencia como una condición de las sociedades abocadas a los códigos del consumismo, la seducción y la aceptación.  De esa forma, podría decir que sus trabajos son como trampas para la experiencia del espectador, en sí mismas como obras artísticas pueden jugar una mala pasada si nos quedamos en la apariencia bella del dispositivo, o bailar  en la superficie formalista o traspasar el espejo para hallarse en la auto contemplación, como la artista misma dice “son como telarañas, pero susceptibles de ser traspasadas con la conciencia”.

Colores que van bien, verdes veridianos  junto a lilas y azules cobaltos y dorados que se escapan por la pared, florones, patrones decorativos, porcelanas de damitas que se confunden en el decorado, incluso, algo pareciera tener que ver el diseño ajedrezado de Bucaramanga Beach, con las lozas sobre las cuales nos movemos los actores de la comedia cotidiana.

 

Bucaramanga, Agosto 15 de 2011.